PUBLICIDAD ANTIABORTISTA QUE UTILIZA LA IMAGEN DE GALLARDON

No cabe duda de que la imagen de las personas no puede ser captada ni difundida sin su consentimiento para fines comerciales. Sin embargo, tampoco caben dudas de que esta publicidad antiabortista no es de carácter comercial sino de carácter político o ideológico. Por consiguiente, no se le aplicarán a este mensaje las normas de la publicidad comercial, sino las aplicables al ejercicio de la libertad de expresión. Pero la libertad de expresión no es un derecho absoluto sino que tiene límites, entre los que está el derecho fundamental a la propia imagen. Por consiguiente, se debe ponderar si la utilización de la imagen del Sr. Ruiz Gallardón es lícita atendiendo al ejercicio de la libertad de expresión o, por el contrario, no lo es porque predomina su derecho a la propia imagen. Al respecto, con carácter general, no se vulnera el derecho a la propia imagen por la captación y difusión de la imagen de las personas publicas en lugares o actos públicos. Y este parece ser el caso, ya que la imagen utilizada es de un político en un acto publico.  Y si a ello añadimos, como hemos dicho, la finalidad claramente política del mensaje, de transmisión a la opinión pública de ideas, y por tanto de formación de pluralismo social,  se antoja claro que en la ponderación prima el derecho a la libertad de expresión sobre el de la imagen del Sr. Gallardón.