Sin lugar a dudas, tanto la visita médica como las especiales atenciones de las farmacéuticas a los médicos son un acto de competencia en el mercado y de evidente carácter publicitario. Mediante ellas, y a pesar del especial marco de protección en materia de salud, los laboratorios farmacéuticos presentan y promueven sus medicamentos entre los médicos con la finalidad de que receten los mismos y los consumidores los compren en detrimento de los de los competidores, si los hay . Y las atenciones de las farmacéuticas a los médicos para dar a conocer medicamentos están plenamente reguladas e incluso permitidas. Así, procede que los laboratorios  o sus marcas de medicamentos patrocinen reuniones científicas, cabiendo la hospitalidad a cuenta del laboratorio, pero esta deberá ser siempre moderada en su nivel. Por consiguiente, siempre que dichos viajes, hoteles y comidas sean de carácter moderado en su nivel, y los mismos estén vinculados a reuniones de carácter científico, estamos ante actos lícitos de competencia y permitidos por la legislación.