PORTADA HERALDO 16 JUNIOHERALDO 16 JUNIOPUBLICIDAD INSTITUCIONAL EN PERIODO ELECTORAL

 

La publicidad institucional es la publicidad de las administraciones públicas y que efectúan con el fin de informar a los ciudadanos sobre sus obligaciones legales o sobre el funcionamiento de los servicios públicos o, simplemente, con el objeto de promocionar asuntos de interés público o para la comunidad. Dicha publicidad tiene su específica legislación, habiendo incluso una distinta normativa para la publicidad de la administración del Estado y para la publicidad de las administraciones de cada comunidad autónoma.

El fundamental problema legal y ético que plantea la publicidad institucional es la utilización partidista de la misma para ganar réditos electorales. De ahí que la mayoría de las normativas impidan utilizar la misma para dar publicidad de los logros conseguidos por las administraciones, ya que ello evidentemente solo lo es en provecho de las personas y partidos que las ocupan.

Asimismo, con carácter general y quitando la estrictamente necesaria para el proceso electoral, se prohíbe la publicidad institucional en el período comprendido entre la convocatoria de elecciones y el día de su celebración. Se trata pues de evitar una utilización partidista de la publicidad institucional.

Y la edición de hoy del Heraldo de Aragón es un magnífico ejemplo de cómo la publicidad institucional puede adquirir connotaciones partidistas que interfieren en la campaña electoral. En su portada se da la noticia de que un partido mantiene en su programa la “supresión de las diputaciones” y en páginas interiores se inserta un anuncio institucional de la Diputación Provincial con el eslogan “los municipios nuestra razón de ser“. Es decir, es obvio que esta concreta publicidad institucional favorece a los partidos que pretenden mantener las diputaciones provinciales y perjudica a los partidos que pretenden suprimirlas, lo que puede cambiar el sentido del voto. Es, en conclusión, publicidad institucional contraria a la ley.