RENAULT USADOS

 

En este viejo mensaje publicitario sobre vehículos usados se utilizó como reclamo publicitario el cuerpo de una mujer de mediana edad en ropa interior, haciendo pues una comparativa entre una atractiva  mujer de mediana edad y un vehículo usado, como si las mujeres fueran objetos que deben ser usados y pueden ser comprados.

En este caso es indiscutible que estamos ante publicidad discriminatoria para la mujer al utilizar el cuerpo de la mujer completamente desvinculado del producto al que se da publicidad y al transmitir un estereotipo absolutamente discriminatorio.

Pero más allá de ello, consideramos que esta publicidad además vulnera gravemente la propia dignidad de la persona, como valor constitucional. Y es que se llega a transmitir la idea de que la persona, más allá de ser hombre o mujer,  es  considerada como un objeto,  propiciando con ello una percepción de “indignidad” y desvalor del ser humano.

Al respecto, recordemos que la Ley General de Publicidad, de forma novedosa en relación con el resto de leyes de nuestro ordenamiento, considera expresamente como publicidad ilícita la publicidad contraria a la dignidad humana o de la persona, que no es un derecho sino un valor constitucional, de tal manera que, según  nuestra opinión, ello permite juzgar las vulneraciones de los derechos fundamentales que defienden la dignidad humana de forma abstracta, es decir sin que se vulnere un derecho de forma subjetiva en relación con una concreta persona, sino en relación con el ser humano en abstracto.

Y esto sucede en el presente caso en el que obviamente no se produce una vulneración de derechos de la concreta mujer que aparece en la publicidad, sino un vulneración de la dignidad de la mujer en general y una vulneración de la dignidad humana.

Publicado por NATALIA RODRÍGUEZ GUSI.