HONDA SMART

Como ya sabemos, la competencia se produce cuando en el mercado coinciden pretensiones empresariales similares o idénticas con el fin de captar un comprador, en el mismo ámbito territorial y temporal. El derecho de la competencia protege a esta y establece una casuística de actos de competencia que se consideran desleales bien sean para los competidores bien sean para los consumidores.

En este caso que analizamos, nos encontramos ante un anuncio publicitario de Honda en el que compara su moto con un Smart, el coche más pequeño del mercado y que fabrica un competidor. En el texto de la imagen se ve que lo que la marca anunciante pretende comunicar es que su producto, es decir, la moto, es más pequeña incluso que el automóvil más pequeño del mercado, lo que es ideal para conducir por la ciudad.

Para el derecho español (y también en el europeo), estamos ante un acto publicitario comparativo. Y la publicidad comparativa está permitida siempre y cuando cumpla una serie de requisitos. Los fundamentales son dos: que se comparen productos homogéneos o que satisfagan las mismas necesidades y que la comparación sea objetiva destacando características del producto esenciales o representativas del productos así como verificables o comprobables.

Sin embargo, en este caso consideramos que el anuncio es un acto de competencia desleal porque es una publicidad comparativa no permitida, al estar comparando dos productos que no son totalmente homogéneos entre sí. Aunque una motocicleta y un coche pequeño estén ideados para circular por una ciudad, nos resulta claro que son productos muy distintos y diferentes, sin que admitan una comparación y sin que puedan entenderse comprendidos en el concepto de productos homogéneos.

Publicado por Laura Navarro González