autopromoción en informativo TVE

 

Traemos al Observatorio la alusión que un informativo de TVE (telediario de las 15,00 horas del lunes 15 de febrero de 2016) efectuó sobre la emisión de una serie de la propia cadena televisiva emitiendo imágenes de la misma, haciendo alusión verbal por la presentadora del informativo y sobreimpresionado en la pantalla el siguiente texto: “Vuelve el Ministerio del Tiempo. Desde hoy, trece capítulos, con nuevos personajes y aventuras”. Y la primera pregunta que cabe hacerse es si ello puede ser tomado como mera información o si estamos ante autopromoción.

La autopromoción viene definida en la Ley de Comunicación Audiovisual como la comunicación audiovisual que “informa sobre la programación del prestador del servicio, sobre programas o paquetes de programación determinados o sobre los productos accesorios derivados directamente de ellos.” Parece pues que en este caso, siendo que se informa de un programa del propio prestador audiovisual, estamos ante autopromoción. Y podría defenderse que se trata de información si dichos informativos se hicieran también eco normalmente de los estrenos televisivos de otras cadenas, pero  ello no es así, por lo que  es obvio que estamos ante autopromoción.

La ley permite la autopromoción pero la delimita expresamente estableciendo que los prestadores tienen el derecho a emitir programas que informen sobre su programación o anuncios de sus propios programas. Por consiguiente, parece que la Ley sólo permite la autopromoción en programas específicos de información sobre su programación o en anuncios fuera de los programas. No parece pues que quepa hacerse autopromoción dentro de programas no dedicados a la programación. Incluso el Reglamento de comunicación audiovisual, extiende la posibilidad de efectuar autopromoción mediante avances de programación tipo trailers u otras técnicas similares y la sobreimpresión en un ángulo de la pantalla mientras se emiten programas, pero no lo extiende a que se pueda emitir autopromoción de otras formas, por lo que no parece que pueda hacerse de otras formas en programas que no estén dedicados específicamente a informar de la programación.

Es más, aunque la ley no lo prohíbe expresamente, al igual que ocurre con cualquier tipo de publicidad,  existen dudas más que razonables de que se pueda insertar autopromoción en un informativo. Ello aunque la Ley precise que los programas y anuncios de autopromoción no se consideran comunicación comercial, ya que a la vez expresa con rotundidad que  sus contenidos estarán sujetos a las obligaciones y prohibiciones establecidas con carácter general para la publicidad comercial.

Al respecto no se permite ni el patrocinio, ni el emplazamiento de producto en los programas de contenido informativo de actualidad. Y los programas informativos solo pueden ser interrumpidos una vez por cada período previsto de treinta minutos, para insertar publicidad. De todo ello se deduce que en los programas informativos no caben comunicaciones comerciales y, por consiguiente, tampoco autopromoción, ya que a esta se le aplican las obligaciones y prohibiciones de la publicidad comercial.

Pero es que además, para el caso de que pudiera insertarse autopromoción en un informativo, esta debería haber quedado claramente identificada como tal. Como hemos dicho a la autopromoción se le aplica las mismas prohibiciones y obligaciones que al comunicación comercial y, así, la Ley General de Publicidad  establece que los medios de difusión deslindarán perceptiblemente las afirmaciones efectuadas dentro de su función informativa de las que hagan como simples vehículos de publicidad. Asimismo, la ley general de comunicación audiovisual establece que está prohibida la comunicación comercial encubierta.

En este sentido, ahondando en las diversos tipos de comunicación comercial en televisión, la Ley establece que en la emisión de aquellas formas de publicidad distintas de los anuncios televisivos que, por las características de su emisión, podrían confundir al espectador sobre su carácter publicitario, deberá superponerse, permanentemente y de forma claramente legible, una transparencia con la indicación «publicidad». En el mismo sentido, en cuanto al emplazamiento de producto, la ley obliga a que cuando el programa haya sido producido por la propia emisora, el público debe ser claramente informado de la existencia del emplazamiento del producto.

De todo ello, solo cabe concluirse que este caso es un evidente supuesto de autopromoción, y no de información;  que no cabe hacerse en un informativo y que de poderse hacer, hubiera sido necesario para cumplir con la obligación legal, avisar al telespectador de que se trataba de una autopromoción de la cadena que no tiene carácter meramente informativo, sino claramente interesado de promocionar un programa de la misma cadena.