pildora adelgazamiento en webPILDORA ADELGAZAMIENTO

En una web de una operadora de televisión aparece un mensaje que dice “pierde 12 kilos en 4 semanas con este producto de dieta innovador por sólo …30 €”, mostrando debajo una dirección web  que si es clickada abre una página web con el título “noticias de salud”. Bajo tal título en la web se da publicidad a unas píldoras de las que a modo de noticia se habla sobre sus propiedades adelgazantes y energéticas, introduciendo testimonios e imágenes de personas  que muestran supuestos estados anteriores y posteriores a una supuesta ingesta de las píldoras. También se recogen algunos testimonios de personas que dicen haber ingerido las píldoras.

Lo primero que cabe decir de tal comunicación es que si bien se le da apariencia de “noticia” es un mensaje comercial, con lo que si bien al final de la web se dice que se trata de un anuncio podemos estar ante una práctica de publicidad encubierta, ya que tal aviso esta al final de forma casi imperceptible y no elimina el efecto de información y no de publicidad que tiene la comunicación.

Pero no nos vamos a centrar en esa cuestión, sino en el tipo de producto objeto de la comunicación comercial. El producto no es un sustitutivo de dieta sino un suplemento o complemento de la misma al que se atribuyen propiedades adelgazantes y energéticas. Asimismo, dado que se le da publicidad bajo el lema “noticias de salud”, no cabe duda de que estamos ante un producto de pretendida finalidad sanitaria.

Y la regulación de la publicidad sobre estos productos prohíbe que  se sugieran propiedades específicas adelgazantes o contra la obesidad. Y es obvio que en la publicidad que sometemos a análisis no solo se dice ello, sino que además incluso se especifica un ritmo de adelgazamiento, que dicho sea de paso, ni siquiera se permite anunciar para los específicos productos sustitutivos de una dieta, sea parcial o total.

Tampoco se permite en la publicidad de estos productos que se aporten testimonios de profesionales sanitarios, de personas famosas o conocidas por el público o de pacientes reales o supuestos, como medio de inducción al consumo. Y en esta publicidad no solo se acude al testimonio de supuestos consumidores sino que además se muestran imágenes testimoniales del supuesto consumo del producto, y que inducen al mismo. Por lo que también sería ilícita por ello.

En definitiva, esta comunicación comercial además de poder ser encubierta por su apariencia de información y no de publicidad, es contraria  a la concreta  regulación de la publicidad de productos de pretendida finalidad sanitaria.