Traemos a este observatorio el análisis jurídico del spot publicitario pro referéndum de la Generalitat de Cataluña. Más allá de la inconstitucionalidad del mismo como acto administrativo que promueve un referendum suspendido por el Tribunal Constitucional, compete a este observatorio el analizar su legalidad desde el punto de vista de la ley publicitaria. Como dijo Michel Villey, «cada cual desde su cantón».

La publicidad institucional es aquella que hacen las instituciones públicas con finalidades, entre otras, las de promover valores democráticos, informar sobre derechos u obligaciones de los ciudadanos, informar de actividades o proyectos de interés para los ciudadanos, o promover la salud y la seguridad. Por consiguiente, entre sus finalidades está la de informar a los ciudadanos sobre procesos electorales y también de referéndum.

Existe una Ley de Publicidad Institucional del Estado que se aplica a las instituciones publicas del Estado. Pero varias comunidades autónomas, entre ellas Cataluña, tienen su propia Ley de Publicidad Institucional que se aplica a las instituciones públicas de la Comunidad.

En todas esas leyes existe un principio básico democrático: no puede utilizarse la publicidad institucional de forma partidista. La propia Ley catalana así lo recoge. Pero, además, cuando se trata de dar publicidad a un proceso electoral o de referéndum la publicidad institucional sólo puede referirse al mismo de forma informativa sobre la oragnización y el desarrollo del plebiscito.

Y nunca puede influir en el sentido del voto. En este sentido, más allá de la legalidad y del propio sentido democrático de imparcialidad que deben tener los gobiernos de instituciones que hacen publicidad institucional en periodo electoral o de referéndum, existen pronunciamientos de la Junta Electoral Central sobre los spots emitidos en su día informando de los referéndum de aprobación del Estatuto de Cataluña y el Estatuto de Andalucía, en los que los eslóganes fomentaban un sentido del voto.

Y el spot que traemos a análisis, que es publicidad institucional porque al final el spot aparece el escudo y el nombre de la «Generalitat de Catalunya» como anunciante, fomenta claramente el sentido del voto.

En primer lugar, el eslogan se efectúa en forma interrogativa dirigido a los ciudadanos sobre si van renunciar a su «capacidad de decidir», lo que se excede claramente de un spot meramente informativo sobre la realización del referéndum, y le da un sentido claramente partidista. Y en segundo lugar, se representa además una imagen que avanza por una vía de tren y que se aproxima a un desvío de la vía, acabando el spot con la cámara girando hacia el desvío.

Es decir, cualquier ciudadano medio interpreta que el spot de forma metafórica le dice que debe dejar la vía principal, esto es el Estado Español, y tomar el desvío, lo que se identifica claramente con la independencia. Y siendo que el spot está fomentando el voto independentista, es ilegal atendiendo exclusivamente a la propia Ley de Publicidad Institucional de Cataluña y a la Ley electoral.