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Les aseguro que lo que les voy a escribir a continuación no es un trabalenguas sino la pura traslación de los confusos conceptos que recogen nuestras leyes en el ámbito de la publicidad:

 

“1. La publicidad es un acto de competencia en el mercado. (Ley de Competencia Desleal)

2. La publicidad ilícita es un acto de competencia desleal. (Ley de Competencia Desleal)

3.  La publicidad desleal es un tipo de publicidad ilícita (Ley General de Publicidad).”

            Ciertamente, resulta difícil de entender. Pero el ir haciendo reformas a la leyes de forma sucesiva sin legislarlas enteras de nuevo, o al menos hacerlo de forma coherente, traen estos problemas conceptuales.

En este caso, el problema lo causa el uso del calificativo “desleal” que se hace por un lado en la Ley de Competencia desleal, y por el otro, en la Ley General de Publicidad. En esta última, en la que se establecen los tipos de publicidad ilícita, se menciona la “publicidad desleal” como un tipo autónomo de publicidad ilícita, junto con otros tipos de publicidad ilícita, como la engañosa o la agresiva, remitiéndose a la Ley de Competencia Desleal para su conceptuación.

Sin embargo, la Ley de Competencia Desleal establece que toda publicidad ilícita es una práctica desleal, lo que nos lleva a la confusión, porque atendiendo tal afirmación legal la publicidad engañosa constituye una práctica desleal, la agresiva también es desleal, la discriminatoria también desleal … y, en definitiva todos los tipos de publicidad ilícita son actos desleales.

Pero el hecho de que la Ley General de Publicidad distinga expresamente publicidad agresiva, publicidad engañosa y publicidad desleal, nos obliga a entender que la publicidad desleal es algo distinto al resto de tipos de publicidad ilícita.

Así las cosas, acudiendo a la Ley de Competencia Desleal vemos que regula dentro de la prácticas desleales tanto la publicidad engañosa, como también la publicidad agresiva, lo que nos lleva a concluir en pura lógica que el resto de prácticas desleales son lo que constituyen la publicidad desleal. Por consiguiente la publicidad desleal estará compuesta por todos los casos que regula la Ley de Competencia desleal excepto los engañosos y los agresivos: la publicidad confusionista, la publicidad adhesiva, la publicidad comparativa no permitida, la publicidad de imitación y la publicidad denigratoria no permitida, e incluso la publicidad encubierta.

Dicho ello repitamos los silogismos: “La publicidad es un acto de competencia en el mercado. La publicidad ilícita es un acto de competencia desleal. La publicidad desleal es un tipo de publicidad ilícita.”

Por favor díganme que a pesar del legislador ahora lo entienden.